|

¿Qué es la resiliencia y cómo te puede llevar al éxito profesional?

Podemos empezar aclarando que el término “éxito” es relativo y lo que para una persona represente éxito para otra puede no serlo. Existe el éxito profesional, el laboral y hasta el emocional, que es cuando logramos superar situaciones traumáticas, de temor o fobia, y que nos limitan para alcanzar nuestros sueños.

Ahora bien, sobre la resiliencia podemos decir que es la capacidad que tenemos todas las personas para sobreponernos a períodos de dolor emocional. físico, a situaciones adversas o a fracasos de algún tipo.

Cuando estamos en la universidad vamos a pasar muchas situaciones donde deberemos poner a prueba nuestra capacidad resiliente. Habrá momentos donde nos cuestionemos si queremos continuar estudiando, podemos enfrentarnos a cursos muy difíciles donde reprobemos una o más veces, e incluso podríamos enfrentarnos al rechazo de ideas o proyectos de parte de un profesor. Todo esto nos puede desmotivar, pero también es una oportunidad para tomar fuerza, aceptar la situación y superarla.

La resiliencia implica reestructurar nuestras emociones y creencias para sobreponernos y salir fortalecidos de la experiencia.

Entonces, ¿qué hace a una persona ser resiliente ante situaciones adversas? Estos son solo algunos ejemplos:

  1. Autoconocimiento y autoestima: Es saber cuáles son tus fortalezas y debilidades, reconocer cuando necesitas ayuda y cuando tus emociones te están ganando y reconoces que es hora de bajar el tono, aceptar una situación o saber callar.
  2. Empatía:  La empatía es la capacidad de entender al otro y ponernos en su lugar, comprender sus sentimientos. El hábito de ser empáticos mejora el intercambio de afecto e incrementa nuestra red social de apoyo.
  3. Autonomía: Esto quiere decir que somos responsables de nuestras acciones y por lo tanto, debemos saber enfrentar sus consecuencias. Es cierto que muchas veces no tenemos control de lo que nos sucede o somos víctimas de las acciones de otros, pero en cualquier caso trataremos de resolverlo de la mejor manera.
  4. Afrontamiento positivo de la adversidad: Aquí es cuando nos decimos a nosotros mismos “esto es temporal, y voy a salir adelante muy pronto”. Aquí el humor, por ejemplo, juega un papel muy importante. Podemos tomarnos con humor algunas cosas para que no nos afecten tanto, y así será más fácil superarlo.
  5. Conciencia del presente: Debemos tratar de enfocarnos en el aquí y en el ahora que, aunque es difícil a veces, nos va a evitar sentir ansiedad sobre el futuro o tristeza por alguna situación pasada.
  6. Capacidad para dar un giro en U: Esto quiere decir que debemos ser flexibles para saber cuándo es mejor dar un giro sobre algo que debemos enfrentar,  ajustar nuestra forma de pensar, e incluso cuando es momento de dar un paso al lado y dejar que las cosas sigan su curso.
  7. Sociabilidad: no se trata de ser el más popular ni el que más gente tiene alrededor, sino de valorar, cultivar y cuidar esas amistades valiosas que se convierten en nuestra red de apoyo en momentos adversos o de toma de decisiones importantes.
  8. Tolerancia a la frustración y a la incertidumbre: ¡Uuuff! esta es difícil porque constantemente estamos con la incertidumbre de lo que viene o de lo que pueda pasar, pero lograr esa tolerancia sabiendo que no podemos controlar todo lo que nos sucede nos permitirá manejar mejor nuestras emociones y sobreponernos a lo que sea.

La resiliencia como habilidad blanda. Ya en otros artículos hemos hablado sobre un concepto muy valorado actualmente por los empleados y se trata de las habilidades blandas o soft skills. Son aquellas características que poseemos como profesionales que destacan además de nuestras aptitudes académicas y que le dan valor a nuestro curriculum.

Una de estas habilidades blandas es la resiliencia. ¿Porqué? Bueno, porque al ser profesionales resilientes seremos capaces de sobreponernos a fracasos laborales, vamos a ser más maduros profesionalmente y la manera en la que manejemos situaciones adversas en nuestro trabajo se puede convertir también en ejemplo y motivación para nuestros compañeros de trabajo, clientes y jefes.

El concepto de Resiliencia en Educación se ha construido bajo la adaptación de Rirkin y Hoopman, los cuales la definieron como “la capacidad de recuperarse, sobreponerse y adaptarse con éxito frente a la adversidad, y de desarrollar competencia social, académica y vocacional pese a estar expuesto a un estrés grave o simplemente a tensiones inherentes al mundo de hoy” .

Por ejemplo, algunas profesiones como la Psicología, Trabajo Social o Medicina enfrentan a diario situaciones de estrés o tensiones relacionadas al manejo de casos clínicos. Aquí es donde se convierte en una pieza importante la enseñanza y promoción de la resiliencia por parte de los centros de estudios, para que se convierta en una herramienta de apoyo emocional para el estudiante y un mecanismo para el manejo de situaciones adversas a la hora de atender a sus pacientes.

En el mundo laboral al que te vas a enfrentar cuando te gradúes  la resiliencia se puede convertir en una fortaleza para ser un mejor profesional. Esfuérzate todos los días por mejorar tus capacidades resilientes y verás que el resultado te va a permitir vivir más tranquilo, feliz y agradecido.

Te puede interesar leer: Habilidades Blandas o Soft Skills, la clave para el Siglo XXI

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.