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Mujeres arriba: El poder femenino en los negocios

Si bien hay impedimentos culturales que se empeñan en seguir definiendo a la mujer como “el sexo débil”, hoy muchos afirman que las cosas han cambiado en los últimos años, ya que son miles los ejemplos que han demostrado que el género femenino dispone actualmente de todas las herramientas para hacer brillar y concretar sus proyectos profesionales.

De acuerdo al Ranking Anual de los Multimillonarios más Ricos del Mundo 2012 de la revista Forbes, las mujeres son una minoría entre las personas más ricas del planeta, pero durante el 2010 y 2011 lograron una posición y un avance importante en el terreno de los negocios.

Entre los cien primeros puestos sólo se encuentran trece empresarias con un patrimonio superior a los US$150 millones. Es el caso de la directora de la compañía de supermercado Wal-Mart, Christy Walton (87), quien fue considerada como la primera en entrar en una lista eminentemente masculina. O la heredera de L´Oréal, Liliane Bettencourt (89), una de las mujeres más ricas de Europa.

“Las mujeres en el mundo están alcanzando posiciones de liderazgo significativas. En España, por ejemplo, la mujer ha pasado de representar el 37% en 2001 al 45% de la fuerza laboral en 2011. Sin embargo, y a pesar de los avances, el número de mujeres en los primeros puestos de gestión sigue siendo reducidos”, dijo la profesora de IE Business School, Celia de Anca.

La falta de mujeres en puestos de alta dirección, es un problema generalizado en todo el mundo. También en 2011, por ejemplo, en las principales empresas de Estados Unidos las mujeres alcanzaban el 12% de los Consejos de Administración de las principales empresas, en Europa los números son más altos en especial en los países Nórdicos alcanzando el 36% en Noruega, el 26% en Suecia o el 24% en Finlandia. Otros países como Francia y Alemania están más en línea con las cifras americanas con el 13% y el 11%, y algunos del sur con cifras mucho más bajas como Italia con el 4% y Portugal con el 2%. Sin embargo, e incluso en países como Noruega, las mujeres no alcanzan el 10% en los puestos de primera línea de liderazgo.

En tanto, América Latina ha registrado, lentos, pero esperanzadores avances. La académica, quien además es autora del libro “Más allá de tribalismo. Gestión de la identidad en un mundo diverso, Palgrave / Macmillan” (Beyond Tribalism: Managing Identity in a Diverse World, Palgrave/Macmillan), agregó que en países Latinoamericanos como Colombia, la integración de la mujer en puestos de alto mando a veces llega a ser superior que en Europa.

La integración de la mujer

¿Pero a qué se debe que las cifras de incorporación de las mujeres no sean las esperadas? Anca, manifestó que gran parte se debe al estilo de vida que la mujere prioriza.

“Los estudios señalan que no se trata tanto de una falta de confianza en la mujer, sino una mezcla de factores, entre los que la maternidad es el más significativo. La mujer tiene un ritmo de carrera distinto, porque mientras el hombre de los 30 a 40 años suele tener como prioridad la consolidación de su carrera. En cambio, la mujer en ese mismo periodo suele tener como prioridad a la familia, y en muchos casos, tiene dificultad para conciliar la vida profesional con la familiar”, enfatizó la académica.

Para la investigadora del Centro de Estudios Teóricos y Multidisciplinarios en Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de México, Gina Zabludovsky, la presencia de mujeres ejecutivas tiende a ser mayor en las compañías más pequeñas con una estructura menos jerárquica y más flexible.

“En México, como en otros países, las ejecutivas suelen ocupar cargos en las áreas de dirección de personal, relaciones públicas y recursos humanos, y están prácticamente excluidas de aquellas labores que conllevan el control y las decisiones sobre el proceso de producción”, sostuvo Zabludovsky.

La docente, quien en el 2005 fue distinguida por el Premio Nacional “María Lavalle Urbina” de México, destacó en su estudio “Presencia de las mujeres ejecutivas en México” que, en términos generales, se puede afirmar que la presencia de la mujer en los principales cargos de liderazgo de grandes empresas privadas aún es muy reducido. “Esta situación es semejante en otros países de la región en donde el porcentajes de ejecutivas en estos cargos tiende a ser inferior al 5%”, indicó.

Si bien las mujeres representan más del 40% de la fuerza laboral en el mundo, las Tendencias Mundiales del Empleo (TME) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indicaron que las féminas continúan teniendo menores índices de participación en el mercado de trabajo, mayores tasas de desempleo y significativas diferencias de remuneraciones, en comparación con los hombres.

El informe anual de TME, enmarcó que en el escenario especifico de empleos profesionales, las mujeres ocupan alrededor del 30 al 60%, situación que representa un incremento de sólo un 0.7 por ciento entre los periodos 1996 a 1999 y 2000 a 2011.

Al parecer, para enfrentar el actual mercado económico, los mejores aliados de una mujer no sólo son la formación académica y la preparación personal, sino que también el desarrollo de un carácter emprendedor que le ayude alcanzar un estado de igualdad en el mundo empresarial.

Fuente: educamericas.com

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