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La ética en el trabajo: ¿cómo se come eso?

Ética… Todos hemos escuchado hablar de ella, pero ¿comprendemos realmente a qué se refiere? Devolvámonos en el tiempo… La palabra viene del griego ethikós y del latín ethicusy hace más de 2000 años se relacionaba con la búsqueda de la felicidad, o al menos algo cercano fue lo que plantearon Platón y Aristóteles. En realidad, esto no nos ayuda a esclarecer de qué hablamos cuando nos referimos a la ética y mucho menos, a la ética laboral ¿Lo ético nos hace felices?

Podríamos decir que la ética se refiere al conjunto de actitudes morales que tomamos en cuenta para actuar en la vida. Por tanto, responde a las reglas sociales que se incorporan a cualquier grupo de individuos que viva en sociedad. Por ejemplo, no podemos correr en ropa interior por la calle, ¿cierto? No es “moral” y es algo que aprendimos desde muy pequeños, son esas reglas que no están escritas en ninguna parte, pero que son de conocimiento general.

¡Genial! Ya nos acercamos al concepto de ética, ahora hagamos referencia a la ética laboral, ¿eso con qué se come? Claro, si la ética debe aplicarse en todos los aspectos de la vida diaria, evidentemente el trabajo es un espacio de interacción e intercambio entre individuos que no logra escapar de la dicha red ética.

Cuando tratamos la “ética laboral” nos referimos a ciertas normas imprescindibles que deben aplicarse en este espacio independientemente de la disciplina, profesión o actividad laboral en el que se desenvuelva el individuo. Sin importar el cargo que se desempeñe, existen valores que deben incorporarse en el quehacer, garantizando así el respeto de todas las personas implicadas en la relación laboral.

Como dijimos, la ética en el trabajo responde a ciertos valores de cada profesión. Sin embargo, podríamos decir que hay algunos que son indispensables a nivel general:

  • Responsabilidad: A lo largo de la vida se va adquiriendo el sentido de responsabilidad. Cuando estamos chicos se refiere al cumplimiento de deberes en la escuela, pero en el trabajo va más allá. Para los adultos, implica llevar a cabo su cargo de manera correcta y eficaz. Además, deberíamos sumar a la definición de responsabilidad, la reflexión acerca del impacto o influencia de determinado quehacer en la sociedad.
  • Compromiso: Este es indispensable en el ejercicio de cualquier labor. El compromiso se refiere al nivel de obligación -y también de responsabilidad- con que se acepta y se ejerce un cargo en una profesión o disciplina. Por ejemplo, no podés imaginar que un cirujano no esté comprometido a salvar vidas, ¿cierto? Pues la misma entrega debería aplicarse a cualquier puesto.

Estos son solo dos de los ingredientes fundamentales de toda obligación laboral, pero en cada profesión existen algunas normas que deben cumplir aquellos que la ejerzan. Por ejemplo, el secreto profesional que deben respetar los psicólogos y abogados o los reglamentos de consentimientos informados y firmados que requieren los doctores para realizar cualquier intervención, especialmente en niños. Por lo tanto, cada disciplina -de la mano del colegio profesional respectivo o bien la entidad reguladora- dictamina los principios éticos, desde códigos de vestimenta hasta cuestiones más sensibles como el secreto profesional ya mencionado.

En fin… No nos centraremos en ningún trabajo porque cada uno tiene su código ético y ninguno es más o menos importante, pero definitivamente la ética laboral potencia las tareas que todo empleador lleva a cabo y, si tenés suerte, tal vez te haga más feliz.

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