|

El Reto de las Universidades en Panamá

| Opinión, Universidades

El estudiar en una Universidad del primer mundo te da ventajas competitivas que año tras año podrás validar recordando lo que aprendiste, y por delante de la competencia manteniéndote informado y actualizado.

¿Cuál es el secreto del primer mundo? Organización, disciplina, calidad, excelencia, independencia, investigación, facilidades, tecnología. ¿Podemos hacerlo nosotros en Latinoamérica? Claro que si podemos. Y tenemos varias universidades como estas, que tienen años produciendo excelentes profesionales como por ejemplo INCAE en Costa Rica, IESA en Venezuela (por lo menos hasta antes de Chávez), y la Universidad Adolfo Ibáñez en Chile, entre las más reconocidas.

En Panamá tenemos un nivel un poco más que mediocre en la mayoría de las Universidades – publicas y privadas, y qué decir de la Universidad de Panamá, la cual, salvo en las carreras de Medicina, Odontología, Enfermería, Derecho (cuando dan clases), Contabilidad, y Arquitectura, que sí mantienen un buen nivel académico (lo siento, en las otras escuelas, la gran mayoría de sus estudiantes no son apreciados en la empresa privada, y esa es una realidad). Por el otro extremo tenemos a la Universidad Tecnológica, la cual, al separarse de la Universidad de Panama, se hizo un favor a sí misma, con campus propio, y un nivel académico envidiable, sin estudiantes profesionales, con profesores comprometidos, con investigación, en fin, un buen nivel académico.

En Panamá tenemos arriba de 40 Universidades a nivel nacional, muchas de las cuales tienen extensiones en la gran mayoría de las ciudades importantes de Panamá, tratando de llevar la educación directamente donde es necesaria. Lamentablemente, es como un peor es nada, pero bajo las circunstancias actuales de nuestra educación, le esfuerzo es loable y le da a la población de estas ciudades alternativas educativas y eleva algo el nivel académico de sus habitantes.

Yo soy un fanático de los campuses universitarios, y de todo lo que esto conlleva. La vida universitaria va más allá de ir a escuchar clases, estar viendo el reloj a cada rato a ver cuándo termina la clase y salir huyendo para la casa apenas que termina el día escolar. Los campuses deben ser hechos para interactuar, gozar la vida universitaria a plenitud, utilizarlos para compartir con tus compañeros de cursos, realizar trabajos juntos, intercambiar ideas, estudiar, hacer tareas, revisar exámenes, en fin hacer amistades para el futuro.

Obviamente, esto funciona para los estudiantes de tiempo completo, y que van de día, ya que los cursos nocturnos no se prestan para esto del todo, pero aún así, las universidades deben tener puntos de encuentro en los cuales los estudiantes puedan interactuar.

Las Universidades deben tener la infraestructura apropiada para impartir las clases, con salas de descanso y lectura, con Wi-Fi en todo el campus para el beneficio de los estudiantes, biblioteca con la mayor cantidad de libros posibles que invite a la investigación, PC´s y laptops para el uso de los estudiantes (alquiladas o prestadas, como quien pediría un libro a la biblioteca), y preferiblemente con espacio al aire libre y canchas deportivas.

Como ven, muy pocas universidades en Panama cumplen con estos requisitos mínimos. Pero ahora viene lo fuerte. Los profesores tienen que ser profesionales. Y aunque sean tiempo parcial, deberían tener todos un mínimo de Doctorado (o estar trabajando en el mismo) para poder enseñar en cualquier nivel.

En Panamá nos encontramos con recién graduados de Licenciatura enseñando en Licenciatura, y lo mismo con la Maestría. Tampoco se le exige al profesor estar escribiendo artículos (y mucho menos libros), ni tampoco les exigimos presentaciones magistrales, ni mucho menos las investigaciones. Todo esto mejoraría sustancialmente el nivel de enseñanza que mantenemos en nuestras universidades, y enriquecería grandemente el nivel intelectual de los estudiantes.

De la misma forma nos conformamos con los textos y artículos en español, cuando los textos y artículos más avanzados se encuentran en otros idiomas, en su mayoría en inglés. Y me he encontrado con universidades que castigan a los profesores por quererles dar a los estudiantes los último, por el simple hecho de que está en inglés. Gran favor que les hacemos a los estudiantes no llevándolos hasta otro nivel, y exigiéndoles que se esfuercen por aprender más. Este es un país cosmopolita, de intercambio comercial internacional, “puente del mundo – corazón del universo”, por lo que es inconcebible que un estudiante en Panama no sea bilingüe.

De la misma forma todavía encontramos universidades que no les gusta que los profesores fracasen a los muchachos. Es decir, si un muchacho se merece un “F” (no estudia, bajo nivel académico, no le entra la materia, se equivoco de carrera, en fin por la razón que sea), la universidad prefiere que el profesor le ponga una “C” y lo pase, aún cuando el muchacho no merezca pasar el curso, y le estamos haciendo un daño mayor al llevarlo a otro curso donde continuará con su ignorancia y en detrimento de sus compañeros que si han pasado el curso en buena lid.

Para los que imparten clases a nivel de licenciatura, se encuentran con un bajo nivel académico de los estudiantes de reciente ingreso. No tienen el nivel básico necesario para entrar a la universidad, y el profesor debe hacer magia para completar el pensum del curso, con estudiantes a los cuales hay que repetirle hasta el cansancio las lecciones, y al final del curso, pasarlos de todas maneras. Creo que ha llegado el momento de hacer exámenes de admisión en todas las universidad y para todas las carreras; y los que no pasen los referidos exámenes puedan entrar a subsanar su bajo nivel académico a clase de nivel pre-universitario a ver si suben su nivel académico.

La verdad es que este paternalismo panameño nos está matando, y alguien tiene que ponerle un alto a esta situación. Y es una lástima ya que si contamos con estudiantes con un buen/excelente nivel académico, a los cuales es un crimen mezclarlos con los que no lo tienen, ya que en vez de elevarle el nivel a los malos, le bajamos el nivel a los buenos. Así sí vamos a salir de abajo! Además, no todo el mundo puede y deber ir a una universidad. Como alternativa existen los institutos técnicos, los cuales se enfocan en carreras diferentes y que llevan al estudiante a ganar dinero de una forma más rápida. Y en muchos casos, estas carreras técnicas ganan tanto a más dinero que una carrera universitaria.

Otro punto importante en las universidades debe ser su constante actitud al cambio, buscando enfocarse en las carreras que realmente son necesarias en un país, en aquellas donde exista ventajas y donde los estudiantes tengan – masivamente – oportunidades de desarrollo.

El Rector de la Universidad de Panamá en vez de velar por el nivel de la educación, se la pasa en campaña política todos los años, tratando con vehemencia al minúsculo grupo de los estudiantes profesionales que tiene en la UP y que solo se dedican a causar problemas, cerrar calles, meterse con los profesores que quieren dar clases, y hablar del socialismo del siglo XXI como si realmente supieran “como se toma esa sopa”.

Obviamente el tiempo del Rector García de Paredes pasó hace mucho tiempo, y solo está pensando en sus años dorados actuales, y como mantiene ese status sin importarle como está la educación en sus predios y en los otros predios colegas. ¿O es que de tanto andar en campaña con los ñangaras de la universidad, ya se le pego la ignorancia, la ineficiencia, el conformismo, la falta de voluntad y de trabajo?

Todavía podemos hacer que el daño se revierta. Obviamente tenemos que empezar desde abajo. Pero tenemos que hacerlo ya. Ojalá la Ministra Molinar tomara cartas en este asunto y empezáramos a trabajar por este cambio, tan necesario en nuestro país.

El lema de la Universidad de Texas (donde estudié) es “Lo que empieza aquí, cambia al mundo”. Tremendo slogan, que está basado en los altos niveles académicos que año tras año se obtienen en una universidad estatal de más de 50,000 estudiantes, con un campus que parece una ciudad, que busca siempre el cambio, que hace innovaciones constantes, que busca la excelencia, y que sus profesores y estudiantes están dedicados a la investigación. Y esta no es la única universidad en los Estados Unidos que hace esto, tenemos muchos ejemplos iguales o parecidos de Universidades – estatales o privadas – con igual pensamiento. Ojalá algún día cercano podamos lograr que nuestras universidades en Panamá consigan elevar su nivel académico y empecemos a hacer las cosas bien.

Fuente

2 Responses to " El Reto de las Universidades en Panamá "

  1. BEBE dice:

    me gustaria terminar mi carrera pero me han dado tantas trabas que no he podido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.